En el programa de «El Hormiguero» más del 70% de los españoles consideran que en España no hay una democracia plena.

En el programa «EL HORMIGUERO» MÁS DEL 70% DE LOS ESPAÑOLES CONSIDERAN QUE EN ESPAÑA NO HAY UNA DEMOCRACIA PLENA.
De entrada una aclaración. No soy militante ni votante de Unidas Podemos. Soy militante con carnet y con la cuota de pago al día y, por ende, votante socialista y, por supuesto, de izquierdas. Del PSOE. Lo digo, para algún despistado y malintencionado, que abundan mucho en esta España nuestra. Insisto. No soy votante ni militante de Unidas Podemos. ¿Está claro? Lo repito otra vez. No soy votante ni militante de Unidas Podemos. Soy votante y militante del PSOE. ¿Está claro? Es igual. A pesar de esta advertencia, habrá alguno que llegará a determinadas conclusiones, si tiene la paciencia de leer estas líneas. Decía Einstein que es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio. Dicho lo cual, quiero referirme a la noticia del programa del «Hormiguero», que, por cierto, no es un programa precisamente podemita. Ni tampoco Motos ni el invitado Alsina de Onda Cero.
Repito otra vez. Por si alguno todavía anda algo despistado. Una encuesta del «Hormiguero» señala que más del 70% de los españoles considera que en España » NO HAY UNA DEMOCRACIA PLENA». OJO, más del 70%. Exactamente el 71,4%. Entonces me hago esta cándida e ingenua pregunta: ¿cómo se puede vilipendiar e insultar por tierra, mar y aíre; por la mañana, al mediodía, al atardecer y de madrugada, a un dirigente político por decir lo mismo que piensan más del 70% de sus compatriotas? De verdad. No entiendo nada. Voy a ser brusco en mis palabras. ES ACOJONANTE. Por cierto el Diccionario de la Lengua Española de Real Academia Española, acojonante es un adjetivo, que viene del verbo acojonar. Y acojonar tiene dos acepciones: 1. acobardar. 2. impresionar profundamente o dejar estupefacto. Para lo que acabo de explicar, me parece muy adecuada y perfecta la segunda. Me quedo impresionado profundamente y estupefacto.
Lo curioso es que los ataques a este dirigente político han venido indiscriminadamente desde todos los frentes políticos, de derecha a izquierda. Los de algunos dirigentes del PSOE no han sido menos duros que los de la derecha. Un ejemplo, García-Page. Sus palabras y gestos al criticar a este dirigente reflejan una visceralidad dramática. Pero dejemos a los García-Page, Leguina, González, Guerra, etc. Si estos son socialistas, yo soy el arzobispo de Constantinopla. Lo que significa que todos estos políticos-también el 99% de los periodistas-tertulianos- que han atacado a ese dirigente político por tener la osadía de decir que en España no hay una democracia plena, no están en plena sintonía con el sentir de más del 70% de sus compatriotas. Deberían pensárselo un poco. Una pregunta más: ¿si estamos en una dictadura social-comunista-bolivariana-populista-judáico-masónica eso significa que tenemos una democracia plena? De verdad, esto es acojonante. Y lo grave es que la gran mayoría de los españoles critican a un político por decir precisamente lo que ellos mismos piensan-más del 70%-. Por supuesto. Aclaro. Por si alguno tenía alguna duda. Yo pienso que tenemos en España una democracia plena. Nuestra democracia es el paradigma de la ejemplaridad, debido a una Transición modélica que la hemos exportado por doquier.
Quiero terminar con un aviso a navegantes despistados. Que tomen buena nota. Que vayan con mucho cuidado los dirigentes de ambos partidos del gobierno de coalición. En los divorcios no suele haber un solo culpable. Y si se produce ese divorcio, no nos vayamos a encontrar a la vuelta del camino con un partido, cuyo nombre no quiero citar, con más de 100 diputados en unas próximas elecciones y pueda formar gobierno. Estoy seguro que apoyos políticos, económicos, mediáticos y ciudadanos no le iban a faltar. Ya puestos a hablar con claridad y contundencia. No la vayamos a joder. Y entonces vendrá el llanto y el crujir de dientes.