El himno universal
Se acaba de inaugurar el espacio web de la Comisión Promotora de la Iniciativa Legislativa Popular para que el “Canto a la Libertad” se convierta en el himno oficial de Aragón.
Como aragonés, reconozco sin fisuras la labor que José Antonio Labordeta desempeñó para conseguir que nuestra tierra fuera vista y escuchada en todos los rincones de España, e incluso en otros continentes. Ningún paisano debería olvidar los años que “el abuelo” pasó en el Congreso, batallando contra una mayoría absoluta de derechas empeñada entrar una guerra injusta y en realizar un trasvase del Ebro también injusto. Conviviendo después con los primeros coletazos del PSOE de Zapatero en el hemiciclo, respirando ya instantes de mayor calma y convivencia; demostrando, al fin y al cabo, una de las mayores y más humildes lecciones de dignidad política de la actual democracia española.
Por tanto, este artículo no va en contra de que la poesía y la música del desaparecido humanista aragonés ocupen el himno de la comunidad aragonesa. Simplemente quisiera matizar unas ideas que vienen a mi cabeza cuando reflexiono sobre el asunto del “Canto a la Libertad” como composición emblemática de la colectividad aragonesa.
Si analizo la letra de esta magnífica canción, veo en ella un mundo sin fronteras, sin demarcaciones de banderas, lenguas, gastronomías o acentos. “Habrá un día en que todos al levantar la vista…” es un canto profundamente universal, nada acotado.
Por tanto, no termino de imaginarme esta letra como sintonía colectiva de algo que no sea la humanidad en general, de todos los pueblos. Un tema que respira el espíritu más ácrata del polifacético creador. Por mucho que me esfuerzo, no veo en ella anhelos regionalistas; una letra así no puede aspirar a quedarse encerrada en los muros de una comunidad autónoma, ni de un pueblo en concreto.
Si lo que esta plataforma busca es que el genial aragonés ponga himno a nuestra tierra –cosa que comparto absolutamente- tiene ante sí excelentes canciones de su autoría que casan perfectamente con los sueños, las reivindicaciones y las presencias de Aragón.
¿Qué me dicen de: “Somos como esos viejos árboles, batidos por el viento que azota desde el mar…”, de su canción “Somos”. Poesía musicada que habla de nuestra tierra de una forma descriptivamente emotiva y profundamente emocionante.
También existe otra opción que está irreprochablemente a la altura de la anterior; se trata de la canción “Aragón”, que construye frases como: “polvo, niebla, viento y sol. Y donde hay agua una huerta…” o “pasa el Ebro por el centro con su soledad a la espalda”.
Creo que el “Canto a la Libertad” ha significado mucho para muchas personas de distintos rincones del mundo y “apresarlo” para transformarlo en una sintonía demarcada a una tierra concreta es un error.
Es más, juraría que Labordeta dejo dicho en vida que consideraba que había compuesto otras canciones mucho más acordes con la forma de entender nuestra tierra, incluso con la forma con la que él entendía todo lo aragonés. Yo sólo he ofrecido dos ejemplos, los que estimo más evidentes, de versos que me hacen recordar a Aragón con fuerza.
No convirtamos un Canto a la Libertad en un canto a la libertad con fronteras.