2.6. Contra Andalán: Secuestros y Censuras

Andalán hacía daño al poder constituido (en realidad, para eso había nacido) y por ello fue perseguido de manera más o menos burda, de modo más o menos sibilino. Antes de que la asfixia fuera  fruto del cambio de las circunstancias (tanto internas como externas) y del mercado, todo menos libre, la revista se vio sometida a presiones y secuestros: de la ‘demonización’ al ‘benevolente fastidio’ lo califica Alberto Sabio.

Reproducimos también una entrevista de 1982 a Luis Granell sobre “los secuestradores” y el artículo de Baigorri en Triunfo con el explícito título “Quieren cargarse Andalán”. Lola Campos nos describe el “lunes de vértigo” del Tejerazo, Eloy Fernández Clemente califica el secuestro de “gran tragedia” y Julia López Madrazo analiza por qué “Andalán nació para ser callado”. No lo consiguieron.