Siendo ministro de Justicia, el socialista Fernando de los Ríos participó en la sesión de clausura de la Asamblea de secretarios municipales, que se celebró en el otoño de 1931 en el Ateneo de Madrid. Nos acercamos a su intervención por las ideas que vertió sobre uno de los cuerpos de funcionarios más destacados en el ámbito municipal, y en la vida cotidiana de los ciudadanos.
Los Gobiernos de concentración nacional, después de la triple crisis de 1917, supusieron el último intento de regeneración del régimen político español de la Restauración, pero llegaban en un momento en lo que solamente era viable ya la ruptura con el mismo. En principio, se pretendía que liberales y conservadores abandonasen sus enfrentamientos, tanto entre ellos como en el seno de sus formaciones que, en realidad, eran más intensos o virulentos. Además, se apostó por introducir en los engranajes del poder a la burguesía catalana, representada por una Lliga Regionalista que había protagonizado el fallido intento de profunda reforma política de la Asamblea de Parlamentarios de Barcelona y que ahora veía con espanto el auge de la presión anarcosindicalista en Cataluña. Era la hora de participar en el Gobierno del Estado. Eran momentos en los que pesó más el alma burguesa que la catalanista.
El periódico El Socialista, una vez que pudo volver a publicarse en la segunda mitad del mes de octubre de 1917, recogió en sus páginas las muestras de solidaridad internacional con los presos condenados en Cartagena, pertenecientes al Comité de la Huelga General, es decir, Largo Caballero, Besteiro, Saborit y Anguiano, y con los muchos militantes perseguidos y sus familias. Para ello se creó una nueva sección titulada “Solidaridad Internacional” en la que se incluyeron las muestras de la misma, y también las alusiones favorables de la prensa internacional sobre lo que estaba ocurriendo en España en relación con la represión de los socialistas españoles.
Las metrópolis europeas establecieron sistemas de gobierno y administración para los territorios coloniales en el siglo XIX, y que perduraron hasta los procesos de descolonización en el siguiente siglo. Intentaremos estudiar las formas que adoptó esta dominación de gran parte del mundo desde el punto de vista administrativo.
El conocimiento que tenemos en la actualidad sobre los afrancesados y sobre el Estatuto de Bayona es grande, gracias a una abundante bibliografía que se ha escrito desde el pionero estudio de Miguel Artola. Aquí nos centraremos en la labor que el gobierno josefino pretendió hacer en España, es decir, su programa reformista.
La oposición al ejército ha adoptado diversas formas a lo largo de la Historia española. En este artículo nos centraremos en la oposición que en amplias capas populares generó el reclutamiento y el servicio militar en la crisis del Antiguo Régimen y en la época liberal.
Estudio de la historia de las garantías políticas en relación con los derechos